Más de 63.000 llamados por violencia de género en la Ciudad
El Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad de Buenos Aires, a través de la Dirección General de la Mujer, registró durante 2021 un total de 63.735 llamadas al 144, “lo que significó un incremento del 54% con respecto al año anterior”.
La línea, que funciona durante los 365 días del año las 24 horas, tiene como objetivo el asesoramiento, acompañamiento y contención de cualquier mujer en situación de violencia por motivos de género que necesite pedir ayuda.
Según comentan, la duración promedio de las comunicaciones durante el año pasado fue de 15 minutos. Asimismo, la incorporación de la línea al chat de la Ciudad “BOTI”, que ofrece atención desde abril de 2020, y es especialmente útil para aquellas situaciones en las que una mujer se encuentra imposibilitada de hablar por teléfono, recibió 3.786 consultas.
La línea 144 se encarga de abordar todos los tipos y modalidades de violencias. Física, psicológica, sexual, económica, patrimonial, simbólica y política, así como las modalidades doméstica, institucional, laboral, contra la libertad reproductiva, obstétrica, mediática, en el espacio público y pública-política.
“La violencia de género es una problemática que debe ser comprendida y abordada de manera integral, y eso es lo que venimos haciendo desde el Gobierno porteño. En este contexto, la línea de asistencia es una herramienta clave: queremos que cada mujer de la Ciudad de Buenos Aires sepa que si necesita ayuda, no está sola. Todos los días y a cualquier hora hay un equipo de profesionales para asesorarla y contenerla. Llamar al 144 sirve, y puede salvar vidas”, destacó María Migliore, ministra de Desarrollo Humano y Hábitat.
Por su parte, Carolina Barone, directora general de la Mujer, sostuvo: “Hemos registrado un aumento importante en el número de llamados, siguiendo la tendencia que se había verificado en 2020, un año que estuvo marcado por la etapa más dura del aislamiento. Este panorama nos obliga a ser innovadoras en todo momento para seguir dando una respuesta eficaz para todas las mujeres que nos necesiten”.
En este sentido, para este año, “se propone retornar a la presencialidad a través de un sistema bimodal, incorporar un equipo de supervisión y seguimiento técnico de casos, adquirir tecnología y recursos informáticos”.
