La baja de retenciones tendrá un impacto fiscal del 0,1% del PBI

La reducción de impuestos en lo que va del año fue regresiva en lo distributivo: la lideró el impuesto PAIS, seguido por Bienes Personales y las retenciones

El Gobierno anunció una nueva baja de las retenciones de carácter permanente, llevando a las de la soja del 26% al 24%. La medida tendrá un impacto fiscal del 0,1% del PBI. El Gobierno consolida una política fiscal en la que la baja de impuestos resulta regresiva en lo distributivo.

En paralelo con la suspensión de las emergencias en pediatría y discapacidad y del financiamiento universitario, todas iniciativas aprobadas por el Congreso, la caída de la recaudación en lo que va del año se explicó por las reducciones en impuesto PAIS, bienes personales y retenciones.

Desde la consultora LCG estimaron que el impacto fiscal de la nueva reducción de las retenciones será del 0,1% del PBI, número idéntico al que estimó el CEPA. Además, desde el Iaraf destacaron que, descontando la mejora que generará en Ganancias, el impacto será del 0,08% del PBI, número similar. 

El propio Iaraf había mostrado, la semana pasada, que las bajas de impuestos más relevantes fueron regresivas: el que más redujo su recaudación durante lo que va del 2025 fue el impuesto PAIS, por supuesto, con una contracción del 100% real interanual. Le siguió Bienes Personales, con una disminución del 35,2% real interanual. Y el podio lo completaron los derechos de exportación, con una baja acumulada del 12,4% real interanual.

El Gobierno había anunciado durante enero una baja temporal para las retenciones a la soja, desde el 33% hasta el 26%, con fecha de vencimiento el 31 de junio. Eso, finalmente, se hizo permanente en la previa electoral. En septiembre hubo otra reducción temporal al 0%, que duró apenas unos días. Ahora la nueva reducción las llevará al 24%.

El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció: “Damos hoy un nuevo paso en el camino del alivio fiscal para el sector agropecuario, avanzando en la reducción permanente de los derechos de exportación para las cadenas de granos y subproductos. A partir de esta decisión, las alícuotas se reducirán de la siguiente manera: soja, de 26% a 24%; subproductos de soja, de 24,5% a 22,5%; trigo y cebada, de 9,5% a 7,5%; maíz y sorgo: de 9,5% a 8,5%; girasol, de 5,5% a 4,5%”.

Y agregó: “Esta baja de retenciones busca mejorar la competitividad de la agroindustria, uno de los motores más potentes de la economía argentina y responsable de cerca del 60% de nuestras exportaciones. De esta manera, reafirmamos nuestra convicción de que el campo argentino seguirá creciendo, generando empleo, impulsando el desarrollo en cada región del país y fortaleciendo la presencia de la Argentina en los mercados del mundo”.

La diputada de Unión por la Patria y directora del CEPA, Julia Strada, dijo: “Por un lado, la baja de retenciones al agro anunciada hoy resigna casi USD 500 millones, equivalentes a $718.945 millones al tipo de cambio actual, para la campaña 2026, es decir, 0,1% del PBI. Por otro lado, la reducción de alícuotas efectivas en las contribuciones patronales que vendría planteada en la reforma laboral impulsada por el gobierno, del 20,4% al 17,4% para servicios y comercio que superen el umbral de empresa mediana, y del 18% al 15% para el resto de los empleadores privados, implica un costo fiscal anual estimado de USD3.536 millones”.

Y agregó: “Para tomar dimensión: el presupuesto 2026 del Ministerio de Salud asciende a $3.101.450 millones, que al tipo de cambio mayorista actual ($1.451,5) equivale a USD2.136,7 millones. Es decir, solo este costo fiscal es prácticamente el doble del presupuesto anual del Ministerio de Salud de la Nación. No es un problema de recursos: es una decisión sobre qué sectores dejan de contribuir y qué prioridades elige el Gobierno financiar (o desfinanciar)”.

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