El oficialismo logró dictamen para tratar la reforma laboral
Con 44 firmas, el oficialismo avanzó con la “modernización” laboral y quedó en condiciones de debatirla en el recinto.
La Libertad Avanza y sus aliados firmaron el dictamen de mayoría del proyecto de reforma laboral y dejaron la iniciativa lista para tratarse en la Cámara de Diputados. El oficialismo reunió 44 firmas y ahora apunta a sesionar mañana, aunque todavía enfrenta dudas sobre si alcanzará el quórum necesario para abrir el debate.
El despacho contó con el respaldo de diputados de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, Independencia (peronistas disidentes de Tucumán), el MID y Producción y Trabajo (San Juan). A último momento, el rionegrino Sergio Capozzi se apartó del dictamen de minoría de Provincias Unidas y acompañó, con disidencias parciales, el texto mayoritario.
Unión por la Patria presentó un dictamen propio con 29 firmas. También firmaron despachos de minoría Nicolás Massot (Provincias Unidas), Mónica Frade (Coalición Cívica) y Néstor Pitrola (Frente de Izquierda), quien impulsó un rechazo total de la propuesta.
Reforma laboral: los cambios centrales del proyecto
El proyecto impulsa acuerdos individuales por empresa por encima de los convenios por actividad. El texto establece que los convenios de ámbito mayor no podrán modificar los de ámbito menor. De este modo, descentraliza la negociación colectiva y reduce el peso de los sindicatos en la representación de derechos colectivos.
La iniciativa limita la ultraactividad de los convenios colectivos. Cuando un convenio venza, solo mantendrá vigentes las cláusulas normativas hasta que rija uno nuevo o las partes acuerden prorrogarlo. Las cláusulas obligacionales seguirán vigentes únicamente si ambas partes lo pactan.
En materia salarial, el proyecto habilita un esquema “dinámico”. Permite incorporar componentes retributivos adicionales -fijos o variables- mediante negociación colectiva, acuerdo individual o decisión del empleador, por encima del salario básico obligatorio.
Sobre indemnizaciones por despido sin causa, el texto mantiene el cálculo de un mes de sueldo por cada año de servicio o fracción mayor de tres meses. Sin embargo, excluye del cálculo conceptos no mensuales como el aguinaldo, vacaciones o premios extraordinarios.
Además, autoriza el pago de sentencias judiciales en hasta seis cuotas -doce en el caso de pymes- ajustadas por IPC y con una tasa de interés del 3% anual.
El proyecto crea un Fondo de Asistencia Laboral para financiar indemnizaciones. Las empresas deberán aportar un 1% mensual en el caso de grandes firmas y un 2,5% para pymes, con posibilidad de incrementar esos porcentajes. A cambio, recibirán beneficios en contribuciones patronales destinadas a la ANSES.
La reforma también incorpora el banco de horas, fija una jornada máxima de hasta 12 horas con descanso obligatorio, habilita el pago de salarios en moneda extranjera y modifica el régimen de antigüedad. Incluye un capítulo para regular el trabajo en plataformas, garantiza la “libertad de conexión” de repartidores y obliga a las empresas a proveer elementos de seguridad vial.
En el plano sindical, establece un tope del 2% a las cuotas solidarias, limita asambleas en los lugares de trabajo, reduce el alcance de la tutela sindical y redefine el derecho de huelga al declarar servicios esenciales y trascendentales con prestaciones mínimas obligatorias. Además, elimina la responsabilidad solidaria en la contratación de terceros, salvo casos de fraude, modifica la presunción de contrato laboral y deroga la ley de teletrabajo y estatutos especiales como el del periodista profesional.
Con el dictamen firmado, el oficialismo apuesta a aprobar la reforma laboral en el recinto. La clave pasará por el número de legisladores presentes y la capacidad del Gobierno para consolidar los apoyos en una votación que anticipa un fuerte debate político.
baenegocios
