Entra en la recta final de investigación clínica un tratamiento contra el síndrome urémico hemolítico

Fue desarrollado por investigadores argentinos. Se trata de una “enfermedad huérfana” responsable del 20% de los trasplantes renales en niños y adolescentes, y que puede dejar secuelas graves. El ensayo de Fase III se hará en simultáneo en más de 40 centros de la Argentina y de Europa

La Argentina ostenta algunos campeonatos mundiales de los que no nos enorgullecemos. Uno de ellos es un importante problema de salud pública: tenemos la tasa mundial más alta reportada de síndrome urémico hemolítico (SUH), un cuadro que se produce en la gran mayoría de los casos por la infección de la bacteria Escherichia coli productora de toxina Shiga. Afecta principalmente a chicos de entre uno y cinco años, y su incidencia anual es de entre 10 y 12 casos cada 100.000.

Pero si todo va bien, la ciencia local podría aportar el primer tratamiento contra esta infección que produce entre 250 y 400 de estos cuadros por la ingestión de alimentos, agua o leche contaminados; en especial, en los meses de verano. Se trata de un anticuerpo policlonal desarrollado por la compañía biotecnológica local Inmunova, que integra el grupo Insud. El producto ya superó la Fase I  y la Fase II de ensayos clínicos, y mostró perfiles de seguridad adecuados, lo que les permitió obtener el permiso de las autoridades regulatorias tanto de la Argentina (Anmat) como de Europa (EMA) y el respaldo de la FDA (de los Estados Unidos) para ensayarlo en seres humanos.

“Se trata de una herramienta para evitar las formas graves de SUH que se originó hace más de diez años en la Fundación Instituto Leloir (FIL) y está basada en anticuerpos capaces de neutralizar la toxina –explica Linus Spatz, biólogo, socio fundador y director general de Inmunova– para evitar los daños que ésta causa en el riñón, el sistema nervioso, el corazón y otros órganos”.